Este laboratorio propone un acercamiento transdisciplinar a la polinización como proceso de comunicación vital entre especies, donde el diseño se plantea como práctica mediadora entre botánica, zoología, ecología, arquitectura, arte y pensamiento contemporáneo para el diseño de mundos compartidos. Se busca explorar los lenguajes creativos y diseños que median las relaciones entre organismos vivos —plantas, insectos, aves, humanos, hongos, suelos vivos— para comprender la polinización no solo como mecanismo biológico, sino como metáfora y práctica de intercambio simbiótico y creativo.
En la naturaleza, la polinización configura un diálogo evolutivo en el que las flores emiten señales sensoriales y los polinizadores responden asegurando la reproducción vegetal. Este sistema interespecies constituye una coreografía de reciprocidad que amplía la comunicación hacia una ecología de los sentidos. En el contexto actual de la crisis ecosocial y la pérdida de biodiversidad, la polinización urbana adquiere una relevancia urgente, pues las ciudades pueden funcionar como hábitats para polinizadores silvestres en terrazas, parques y micro-ecosistemas que sostienen intercambios vitales. Repensar la ciudad como organismo interdependiente implica reconocer que la comunicación entre especies sostiene también la resiliencia social cuando arte y diseño crean comunidades afectivas y atentas.
Las prácticas creativas se conciben aquí como prácticas de mediación que ensayan encuentros entre entidades con escalas y temporalidades heterogéneas, desplazando el foco hacia las capacidades políticas de los procesos de “llegar a ser”. Desde el bio-arte y la estética regenerativa hasta las metodologías de implicación comunitaria y las intervenciones ecosistémicas, estas prácticas operan como interfaz crítica entre sistemas biológicos y socioculturales. A través del diseño de infraestructuras y objetos mediadores en un jardín, en colaboración con biólogas, botánicos y saberes situados, se visibilizan la agencia no humana y la complejidad de las redes de interdependencia multiespecie como parte de un diseño ecosocial. Estos proyectos desafían las jerarquías entre naturaleza y cultura, proponiendo formas de conocimiento donde la sensibilidad estética y la observación científica se retroalimentan.
Nuestra propuesta se sitúa en Casa de Porras, edificio histórico del barrio del Albayzín, concebido como ensamblaje vivo y espacio de intervención más que como mero contenedor cultural. Su jardín se plantea como laboratorio situado desde el que explorar, mediante el diseño y las prácticas creativas, formas de comunicación entre especies y prácticas sociales de cuidado. Así, Casa de Porras y su jardín se proyectan hacia la tipología del carmen granadino, cuya raíz etimológica remite al árabe karm (viña, parra, espacio fértil) y a un ámbito de fertilidad compartida donde producción agrícola, vida doméstica y paisaje se conciben como un continuo diseñado colectivamente. El carmen articula arquitectura y naturaleza como un organismo vivo organizado en torno a un huerto-jardín con parras, frutales y acequias, encarnando una comprensión expandida de karm como diseño social y ecológico para habitar con otras especies, es decir, un lugar donde la convivencia y el crecimiento compartido sostienen la forma misma de habitar.
El Albayzín ofrece un marco privilegiado para pensar estas relaciones, al estar históricamente configurado por la interacción entre comunidades humanas y el reino vegetal. Sus cármenes —huertos-jardines domésticos que integran arquitectura, agua y vegetación— funcionan a modo de micro ecosistemas de polinización urbana y como dispositivos de diseño social enraizados en el territorio. En ellos, saberes agrícolas vernáculos, sensibilidad estética y formas de gobernanza comunitaria configuran una ecología cotidiana de reciprocidad donde el entorno se entiende como un ensamblaje de seres y materialidades y no como escenario pasivo.
Este laboratorio plantea un compromiso sostenido con el futuro de Casa de Porras y su territorio, articulando sesiones teóricas y talleres prácticos en tres encuentros: Un primer seminario de iniciación y diseño de la red de participantes para la especulación proyectual (primavera 2026); un segundo encuentro, que abordará la materialización, sensorización y ensamblaje (otoño 2026); y, finalmente, un tercer encuentro, en primavera de 2027, que se dedicará a la atención y lectura de procesos emergentes (primavera 2027). Esta temporalización permite acompañar ritmos biológicos y transformaciones ecosistémicas y sociales, coordinando a artistas, biólogas, botánicas, diseñadoras y agentes territoriales en una intervención situada, entendida como un espacio de hospedaje para saberes más que humanos. El fin último es la generación de un ecosistema que se nutra de los aprendizajes acumulados y las interdependencias que puedan emerger.
El objetivo general es explorar el papel de las prácticas creativas de diseño en la movilización de relaciones deseables entre culturas, seres humanos y otras formas de vida en contextos urbanos, tomando la polinización como figura central de comunicación interespecies. Entre los objetivos específicos se cuentan: comprender la polinización en sus dimensiones biológicas, ecológicas y estéticas; fomentar el intercambio transdisciplinar; promover conciencia ecológica y corresponsabilidad mediante prácticas de diseño colaborativo urbano; y generar redes locales de cooperación y transferencia pública del conocimiento. Estos objetivos se concretan en el diseño y materialización de intervenciones artísticas y arquitectónicas que favorezcan la presencia de polinizadores en Casa de Porras, la creación de objetos mediadores para relaciones duraderas entre plantas, animales y humanos, y el desarrollo de metodologías colaborativas e investigación situada orientadas al cuidado del territorio.
Entre las competencias generales del laboratorio se pretende fomentar un pensamiento transdisciplinar que hibride metodologías artísticas y científicas frente a la complejidad ecológica contemporánea, situando el diseño material como estrategia de mediación entre entidades humanas y no humanas. Se trabajará el diseño ecológico aplicado, la instrumentación ambiental (registros visuales, sonoros y fenomenológicos) y una alfabetización básica sobre flora, fauna y reino fúngico del Albayzín, junto con habilidades de documentación y curaduría de procesos colectivos para su proyección en la esfera pública.
INSCRIPCIÓN
La convocatoria se concibe como activación de una comunidad de aprendizaje situada, que convergen en la co-creación de un dispositivo vivo en la Casa de Porras, donde la plantación y el cuidado se entienden como una práctica de mediación ecosistémica. Atendiendo a la naturaleza experimental y al compromiso procesual de la propuesta, se habilitan 10 plazas de acceso gratuito. Aquellas personas interesadas podrán formalizar su solicitud mediante una carta de motivación a través de éste formulario
CRÉDITOS
Esta actividad está vinculada al Obrador de la Viveza de Casa de Porras.
Dirección del curso
Bárbara Fluxá
Antonio Collados
Enrique Nieto
Santiago Morilla
Este curso se realiza en colaboración con:
Proyecto de Generación de Conocimiento ‘Las buenas artes de vivir con las otras a través del diseño (PID2024-158514NB-I00)’, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la agencia Estatal de Investigación (DOI 10.13039/501100011033) y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea.